Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Mis lujurias nunca desaparecieron
Sencillamente fueron a dormir mientras llegabas,
Reposaron como reposa el agua en la llanura,
Guardaron fotografía de tu cintura
Y en papel de regalo la envolvieron para mí.
“Valientes somos” gritaron mis ganas de estar contigo
Y el colchón fue un estadio a gradería llena para verte,
Mi saliva retozando en tu ombligo
Y mis manos libres para esclavizarse bajo tu vientre.
Corrí a buscar la virginidad que había perdido
Para volver a perderla junto a ti,
A buscar ese punto donde nace el río
Y el sol es un destello antes de irnos a dormir.
Mis lujurias nunca cayeron vencidas en batallas,
Siempre hubo fuerzas para volver a la guerra,
Entre tu pecho nunca tuve una noche helada
Y mi espada siempre estuvo despierta.
Mis gemidos nunca se marcharon,
Siempre susurraban tu apellido en mi cama,
Mis dedos nunca secos, siempre se mojaron
Acariciando tu silueta en mi almohada.
Mis lujurias nunca desaparecieron….
Sencillamente fueron a dormir mientras llegabas,
Reposaron como reposa el agua en la llanura,
Guardaron fotografía de tu cintura
Y en papel de regalo la envolvieron para mí.
“Valientes somos” gritaron mis ganas de estar contigo
Y el colchón fue un estadio a gradería llena para verte,
Mi saliva retozando en tu ombligo
Y mis manos libres para esclavizarse bajo tu vientre.
Corrí a buscar la virginidad que había perdido
Para volver a perderla junto a ti,
A buscar ese punto donde nace el río
Y el sol es un destello antes de irnos a dormir.
Mis lujurias nunca cayeron vencidas en batallas,
Siempre hubo fuerzas para volver a la guerra,
Entre tu pecho nunca tuve una noche helada
Y mi espada siempre estuvo despierta.
Mis gemidos nunca se marcharon,
Siempre susurraban tu apellido en mi cama,
Mis dedos nunca secos, siempre se mojaron
Acariciando tu silueta en mi almohada.
Mis lujurias nunca desaparecieron….