Valls
Poeta recién llegado
A los pies de la tumba
donde una noche yacimos,
muertos para todos
pero vivos como ninguno,
inventamos universos
que se abrían ante nosotros,
guardando mil constelaciones
de las que nos colgábamos,
buscando un amanecer dorado.
El horizonte era de tela,
pude atravesarlo
con la punta de los dedos,
con una diferencia,
ésta vez la realidad
no estaba fuera,
me olvido de la tierra
ahora mis manos te esperan.
Aún puedo notar,
como tu cuerpo incendiado
se bañaba en el mio
y chapoteaba feliz por ser
único en el mundo.
Y así entre gota y gota
siendo dos ríos,
nos hicimos
uno
.donde una noche yacimos,
muertos para todos
pero vivos como ninguno,
inventamos universos
que se abrían ante nosotros,
guardando mil constelaciones
de las que nos colgábamos,
buscando un amanecer dorado.
El horizonte era de tela,
pude atravesarlo
con la punta de los dedos,
con una diferencia,
ésta vez la realidad
no estaba fuera,
me olvido de la tierra
ahora mis manos te esperan.
Aún puedo notar,
como tu cuerpo incendiado
se bañaba en el mio
y chapoteaba feliz por ser
único en el mundo.
Y así entre gota y gota
siendo dos ríos,
nos hicimos
uno