Lúgubres tumultos infectan el silencio
henchido de ensueños, en las cada vez
más largas noches de no tenerte cerca.
Lejos, ruidos animalizados rompen
la danza onírica de la mente
y me embadurna la cara el negro alud
de una nueva noche, ya de madrugadas
vestida, para no entender más nada,
para resignarme a un nuevo día,
en otra , cada vez más larga noche,
de no tenerte cerca.
henchido de ensueños, en las cada vez
más largas noches de no tenerte cerca.
Lejos, ruidos animalizados rompen
la danza onírica de la mente
y me embadurna la cara el negro alud
de una nueva noche, ya de madrugadas
vestida, para no entender más nada,
para resignarme a un nuevo día,
en otra , cada vez más larga noche,
de no tenerte cerca.