Daniela Cifelli
Poeta recién llegado
Esta saeta plasmada en la hoja
se dirige a tu boca encantadora,
esta copla que proviene del alma
es simplemente lo que mi corazòn exclama.
El vendaval sopla fuerte en mi rostro,
mis ojos por nostalgia se cierran
y pierdo la visiòn de la aurora, mis
pàrpados se llenan de aquel acoso,
acosados del llanto
y pensando en ti, te lloro un poco.
La cadencia de la lira
irrita mis ojos, explota la emociòn,
se encuentran aguados por tu despedida
y semejante a la composiciòn de un laùd,
caen mis làgrimas y suena una triste canciòn.
Una canciòn llena de melancolìa,
aquella que suena con ironìa,
con dos gritos de felicidad en medio de la desolaciòn,
contigo se fue mi grito de esperanza,
no tengo vigor para estas turbias aguas y,
en el solsticio del pasado verano
te marchaste y a mi vida dejaste en poesìa.
Mis ojos aclaman verte un dìa màs,
mi corazòn te necesita para poder palpitar,
mis sueños exclaman con desesperaciòn tu presencia
para algùn dìa mi llanto por vos remendar.
se dirige a tu boca encantadora,
esta copla que proviene del alma
es simplemente lo que mi corazòn exclama.
El vendaval sopla fuerte en mi rostro,
mis ojos por nostalgia se cierran
y pierdo la visiòn de la aurora, mis
pàrpados se llenan de aquel acoso,
acosados del llanto
y pensando en ti, te lloro un poco.
La cadencia de la lira
irrita mis ojos, explota la emociòn,
se encuentran aguados por tu despedida
y semejante a la composiciòn de un laùd,
caen mis làgrimas y suena una triste canciòn.
Una canciòn llena de melancolìa,
aquella que suena con ironìa,
con dos gritos de felicidad en medio de la desolaciòn,
contigo se fue mi grito de esperanza,
no tengo vigor para estas turbias aguas y,
en el solsticio del pasado verano
te marchaste y a mi vida dejaste en poesìa.
Mis ojos aclaman verte un dìa màs,
mi corazòn te necesita para poder palpitar,
mis sueños exclaman con desesperaciòn tu presencia
para algùn dìa mi llanto por vos remendar.