Javier Torres
Poeta recién llegado
Pobre Javier,
tan idealista como siempre,
jugando a ser pequeño,
pisoteado por amigos
que discuten su rutina,
ya no duermes tan tranquilo
como aquel miedo a la muerte
ya no duermes tan tranquilo
porque ignoras que estás muerto.
Olvidaste que estás muerto
y las cenizas bailan solas,
en el apacible desastre
que conmociona tus ideas,
no todo silencio constituye
una postura inefable,
residuos de una infancia
que hoy viste de negro,
suplican volver al vientre
y salvar tus traumas.
tan idealista como siempre,
jugando a ser pequeño,
pisoteado por amigos
que discuten su rutina,
ya no duermes tan tranquilo
como aquel miedo a la muerte
ya no duermes tan tranquilo
porque ignoras que estás muerto.
Olvidaste que estás muerto
y las cenizas bailan solas,
en el apacible desastre
que conmociona tus ideas,
no todo silencio constituye
una postura inefable,
residuos de una infancia
que hoy viste de negro,
suplican volver al vientre
y salvar tus traumas.
Última edición: