Diego Lewi
Poeta adicto al portal
I
Serpenteando en atormentado sufrimiento
he tratado de no volverme loco
he tratado de huir de mis pensamientos,
de respirar tranquilo aunque sea un poco
Torpe conciencia que a cada rato me reclama
Torpes pensamientos que no me dejan solo
casi muerto miro el techo tendido en mi cama
y en cada grieta, en cada mancha te reconozco
De nubes fueron los castillos que hicimos
un viento sopló y se llevó la ilusión
en nada quedó todo lo que fuimos
y nunca más volvió a mi puerta la pasión
no hicimos nada por revertir el destino
fuiste el beso que la boca negó.
II
Te pido perdón en cada suspiro
en cada lágrima que por la mejilla cayó
en cada luna tu rostro identifico
la noche es amiga del sufrimiento que quedó
Y no podré dejar mi pena escondida
fuiste lo más bello que en mi vida ocurrió
tus grandes ojos, tus cabellos, tu sonrisa
no tenerlos a mi lado fue mi perdición.
Y el tiempo pasó y el perdón no llegó
el silencio fue un mudo amigo
que en nada a la situación ayudó
Recuerdo mi vida estando contigo
y no puedo evitar el sangrante dolor
las lágrimas, la pena, mi íntimo abrigo
III
Soy un fue, un talvez, un quizás
una piedra que no para de llorar
un sol que olvidó calentar
una noche que acepta su realidad
una vida entera por sufrir
un dolor que se acostumbró en mi
un sueño que no me deja dormir
una espina que no logro descubrir
Y tu vida que ayer fue mía
hoy la tengo que ver alejar
mientras duró fue todo alegría
y no supe como aprovechar
el tiempo que estuviste en mi vida
eres una huella que no podré borrar.