Angel Siniestro
Poeta recién llegado
Los demonios que castigan mi existir
festejan sobre sus tumbas
el despertar de la dama.
Cuyos ojos celestes
fríos como el hielo,
congelan a este poeta
consagrado a sus excesos.
Entre sueños su figura aparece
para esbozar mis fantasías,
y en el mar de mis tormentos
toma mi saliva casi tibia
para utilizarla como tinta.
Araña las cicatrices del tiempo
y plasma sus decadentes versos
cautivando mí interior.
Extraña y silenciosa,
enigmática y sensual,
con sus labios siempre cerrados
bajo mi piel a veces grita.
Y en ecos como suspiros
beso sus huellas
mientras danzo solitario.
Lamo su voz
en el reflejo de la luna
mientras duerme ermitaña.
Sobre su paraíso abismal
alimento alucinaciones con su aroma,
para seguir levitando
en mi infierno personal.
Con mi cuerpo mustio
extraído en porciones de puño,
te ofrezco en sacrificio mis restos.
De mis costillas haz tu corana,
de mi sangre haz el vino
y de mi boca la copa.
Te ofrezco en sacrificio mis restos
y una lagrima ensangrentada,
la misma que produjo
el despertar de tus fríos ojos
Querida dama...
Esta "lagrima ensangrentada"
la dedico a la poetiza del mes.
Te regalo mi ùltimo suspiro,
pues es lo ùnico que me queda *Sabrina*...
festejan sobre sus tumbas
el despertar de la dama.
Cuyos ojos celestes
fríos como el hielo,
congelan a este poeta
consagrado a sus excesos.
Entre sueños su figura aparece
para esbozar mis fantasías,
y en el mar de mis tormentos
toma mi saliva casi tibia
para utilizarla como tinta.
Araña las cicatrices del tiempo
y plasma sus decadentes versos
cautivando mí interior.
Extraña y silenciosa,
enigmática y sensual,
con sus labios siempre cerrados
bajo mi piel a veces grita.
Y en ecos como suspiros
beso sus huellas
mientras danzo solitario.
Lamo su voz
en el reflejo de la luna
mientras duerme ermitaña.
Sobre su paraíso abismal
alimento alucinaciones con su aroma,
para seguir levitando
en mi infierno personal.
Con mi cuerpo mustio
extraído en porciones de puño,
te ofrezco en sacrificio mis restos.
De mis costillas haz tu corana,
de mi sangre haz el vino
y de mi boca la copa.
Te ofrezco en sacrificio mis restos
y una lagrima ensangrentada,
la misma que produjo
el despertar de tus fríos ojos
Querida dama...
Esta "lagrima ensangrentada"
la dedico a la poetiza del mes.
Te regalo mi ùltimo suspiro,
pues es lo ùnico que me queda *Sabrina*...