Edwin Luna
Poeta recién llegado
Y él se sentía solo, del todo desanimado,
con el corazón en la mano, en su peor estado,
iba por el camino destrozado
llorando por la vida que le había tocado.
Su mente deshabitada de emociones,
pobre su humanidad, sin luz sin ilusiones,
su corazón destrozado, su camino lleno de decepciones,
en su mano una cuchilla, en busca de soluciones.
y la vida lo trataba así, como se trata al rechazado
con poco amor, con poco agrado
siempre esperando que su locura a su mente por fin haya alborotado,
y que con sus últimas letras escrivá, que con su vida él quiso haber acabado.