puroamor
Poeta fiel al portal
Un tesoro de esmeraldas
en tu rostro se contempla,
reflejado por el brillo
de dorada cabellera,
que agitada por el viento
presurosa se menea,
y se posa gratamente
en mi espalda sudorosa,
que ataviada con tus manos
un abrazo lo disfruta
y motiva mi respuesta
con un beso apasionado
que se funde en tu mejilla
y que explota por tu cuello
con gemidos ardorosos,
que retumban en mi mente
y me vuelven tan fogoso,
que agitado en el deseo
te propongo hacerte mía.
Y me miras extrañada;
y lo piensas un segundo...
de inmediato me respondes:
-mucho tiempo lo desee-
Un minuto de silencio...
te contemplo satisfecho
por no haberme rechazado,
y mi mano en tu cintura
se desliza presurosa,
mientras ríes por los nervios,
que se adueñan de tu cuerpo.
Y se doblan tus rodillas,
y te acuestas en la cama,
y mis versos tan dichosos
por ahora pues... se acaban.
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