Cris Ryan
herida viviente del sino
Ante un paisaje de luces sin horizonte
ocurren milagros
perfectos ciclos de renovaciones
físicos-espirituales
regresa el amor en un continuo tino
como de un aljibe
el agua brota a borbotones;
se consagra el triunfo
después de intentos fallidos
—con mucho esfuerzo en vano—
Los frutos de un árbol
las flores también
se entregan en dádivas;
mueren estrellas
reverdecen rosales al anochecer.
Lo que era no deja de ser
ante una época de aridez
estamos perdidos sin rumbo...
pero de pronto se dilucida
el camino a seguir.
Dios tiene sorpresa gracias
virtudes dones semillas
que refrescan y renuevan;
el Salvador con su providencia
nos provee a manos llenas
siempre...
y un ángel que nos custodia
está atento día tras día.
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