Rosa de la Aurora
Poeta que considera el portal su segunda casa
Mmmmmmm...
Entre el alma e inquietud de mi abdomen,
bordas latidos blancos como la nieve,
incrustando copos que destellan,
amor sin miedos ni barreras;
riachuelo inocente de doncella.
Y suspiras
Y respiro
Dulzura que muerde mis rodillas
en mágica y azul melodía,
del violín que afinas entre el aire de mis costillas;
ardientes flamas en la escala de nuestra sintonía.
Coronando el momento de violetas
que explotan en el aura de nuestro aliento,
incitando a la rosa roja que abrasa mis imperios,
seda con seda, entre nuestra piel
y su fragante pétalo.
Donde apetezco vivas eternamente,
como el cirio que incendia mis torrentes,
cósmica sensación boreal perenne
que construye al cielo mil peldaños
y estremece todas mis cimientes.