Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Mojado Amor
No, si no me quieres,
sí, si me quisieras,
di que nada vistes,
los mares tan alegres,
que en un millón de tierras
no hay aguas que quisiste.
Hay una primavera
que fue primer encuentro,
¿te acuerdas cómo era?,
¿recuerdas su momento?
El cielo estaba raso,
los pájaros volaban,
y tú tenías cierto
mi amor entre tus brazos;
rodeando nuestros cuerpos
mis labios te besaban.
Llegaron nubes grises,
los pájaros huyeron,
el cielo nos dio el agua,
los cuerpos perecieron.
Y fue el invierno triste
recuerdo del estío;
paloma que te fuiste
de otoño y sin cariño,
en busca del refugio,
cueva de la estirpe
manchada con mi puño;
nostalgia que ahora insiste
volver al lado suyo,
pasar como dos mundos
el margen de aquel río.
No, si no me quieres,
sí, si me quisieras,
di que nada vistes,
los mares tan alegres,
que en un millón de tierras
no hay aguas que quisiste.
Hay una primavera
que fue primer encuentro,
¿te acuerdas cómo era?,
¿recuerdas su momento?
El cielo estaba raso,
los pájaros volaban,
y tú tenías cierto
mi amor entre tus brazos;
rodeando nuestros cuerpos
mis labios te besaban.
Llegaron nubes grises,
los pájaros huyeron,
el cielo nos dio el agua,
los cuerpos perecieron.
Y fue el invierno triste
recuerdo del estío;
paloma que te fuiste
de otoño y sin cariño,
en busca del refugio,
cueva de la estirpe
manchada con mi puño;
nostalgia que ahora insiste
volver al lado suyo,
pasar como dos mundos
el margen de aquel río.