marquelo
Negrito villero
A tu recuerdo de molde de yeso
un marco de palabras sin espinas
acompaña al tiempo escondida en una cabellera de fronda
Dejaste caer el velo el hiyab la mascada
como una dulce exaltación
en un cauce de hojas cristalinas
lejos de la muerte la vida te envuelve
como en un fogón que nace
para alimentar al cielo
de todos los auxilios que cayeron.
Dulce rostro de lino.
Palabras onduladas que se agarran con el labio.
Ensoñación lejana de un país
donde habitan solo espejismos.
La mesa volcada a tu credo de lentejuelas
a epítetos consagrados al baño
de la luz en tu espejo
Imagen visitada en las mezquitas
en las ermitas que sudan plegarias
y pasos empinados al buzón del Sol
Ahí voy porque tu belleza no me detiene
tu edad de raíces florales
Tus ojos de océano que exhalan al aire
lo que se refugia
en un brindis de boda/
mal atados mis zapatos cansados no llegan
al rostro aún no dibujado por el sueño.
Mi alma solo madura como una piedra...
un marco de palabras sin espinas
acompaña al tiempo escondida en una cabellera de fronda
Dejaste caer el velo el hiyab la mascada
como una dulce exaltación
en un cauce de hojas cristalinas
lejos de la muerte la vida te envuelve
como en un fogón que nace
para alimentar al cielo
de todos los auxilios que cayeron.
Dulce rostro de lino.
Palabras onduladas que se agarran con el labio.
Ensoñación lejana de un país
donde habitan solo espejismos.
La mesa volcada a tu credo de lentejuelas
a epítetos consagrados al baño
de la luz en tu espejo
Imagen visitada en las mezquitas
en las ermitas que sudan plegarias
y pasos empinados al buzón del Sol
Ahí voy porque tu belleza no me detiene
tu edad de raíces florales
Tus ojos de océano que exhalan al aire
lo que se refugia
en un brindis de boda/
mal atados mis zapatos cansados no llegan
al rostro aún no dibujado por el sueño.
Mi alma solo madura como una piedra...
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