Calidoscópio
Poeta recién llegado
Soy el océano macho, engorilado
escondiendo su sal vagabunda
de disco, rastrillo, padecimiento,
bajo el rubor cálido de abril.
Soy la reverenda bestia amatoria
cortando la piedad seminal
con mis ojillos desorbitados.
Justificable noche de cabeza traigo
adherida a la espalda en llamas.
¿cómo evito manchar el cuento
con mis manos saturnianas
y este brusco hervor por espíritu
que con rodillos cuida su serencia?
Aparo la borrachera lunática
contra el espantapájaros tuerto.
Pensando el escalofrío de tu cuello
nacen cincuenta hornillas zumbantes
bajo la hélice de mi mochila
y no sabes que cardizal despunta
como resortes estridentes acaso,
mojando las espinas de mercurio.
Trato de mirarnos y solamente veo
molduras que cargan materia.
escondiendo su sal vagabunda
de disco, rastrillo, padecimiento,
bajo el rubor cálido de abril.
Soy la reverenda bestia amatoria
cortando la piedad seminal
con mis ojillos desorbitados.
Justificable noche de cabeza traigo
adherida a la espalda en llamas.
¿cómo evito manchar el cuento
con mis manos saturnianas
y este brusco hervor por espíritu
que con rodillos cuida su serencia?
Aparo la borrachera lunática
contra el espantapájaros tuerto.
Pensando el escalofrío de tu cuello
nacen cincuenta hornillas zumbantes
bajo la hélice de mi mochila
y no sabes que cardizal despunta
como resortes estridentes acaso,
mojando las espinas de mercurio.
Trato de mirarnos y solamente veo
molduras que cargan materia.