Ricardo López Castro
*Deuteronómico*
Ese cielo indeleble de la luna,
la travesía inmóvil del naufragio,
el rostro que se cubre con espejos, hasta la cicatriz de su garganta,
nuevo paso del tiempo,
quién persigue su rastro.
Quién olvida el color de las raíces,
quién penetra en las ráfagas del viento
soterrado,
sin trampa,
repleto del vacío que respiro,
suspiraré tan solo como ahora
en el recuerdo?
O acaso la nostalgia se vestirá de nueva?
A quién debo el honor de su palabra?
Vendrás a visitarme siempre que te imagine,
tropezaré otra vez sin apenas un margen en que caer?
Ah, siempre un folio durmiente!
Ah, mi opinión no cuenta desde que no frecuento las demás!
Ah, no me des amor, ni credibilidad!
He querido cambiar.
A mí, y a los demás.
la travesía inmóvil del naufragio,
el rostro que se cubre con espejos, hasta la cicatriz de su garganta,
nuevo paso del tiempo,
quién persigue su rastro.
Quién olvida el color de las raíces,
quién penetra en las ráfagas del viento
soterrado,
sin trampa,
repleto del vacío que respiro,
suspiraré tan solo como ahora
en el recuerdo?
O acaso la nostalgia se vestirá de nueva?
A quién debo el honor de su palabra?
Vendrás a visitarme siempre que te imagine,
tropezaré otra vez sin apenas un margen en que caer?
Ah, siempre un folio durmiente!
Ah, mi opinión no cuenta desde que no frecuento las demás!
Ah, no me des amor, ni credibilidad!
He querido cambiar.
A mí, y a los demás.