Momento eterno

Joanna Meminger

Dostet darum.
Un momento. Dame sólo un instante
y te diré si estarás conmigo
el resto de mis días.
Una mirada. Un simple cruce
de colores y palabras sin decir.
En ocasiones no es necesario
el sentido del tacto, porque
el resto de los sentidos
se abren como una flor y esperan
a las mariposas que llegan
a fecundar el amor.

Un momento. Te pido sólo un segundo,
para ver si en tus ojos existe
lo que creo haber encontrado en ti.
Mi corazón reconoce, en ocasiones,
a las almas que me hacen bien.
Y se desborda de emoción
al saber que siempre estuviste ahí,
esperando por mí.

Un momento. Te pido un mínimo instante
para contarte al oído esto
que estoy sintiendo.
Te entregaré el temblor de mis manos, y mi tiempo,
mis sueños y mis miedos;
conocerás mis sombras,
y las luces que a veces me iluminan.

Y te daré un beso.
Simplemente para que sepas
que te hablo desde el alma.
Para que sientas el deseo
que se apodera de mi mente al verte.
Para que conozcas los nervios
que sienten mis piernas
cada vez que me abrazas.

Y así sabrás, que ya no tengo miedo,
porque tú te lo llevaste de la misma forma
en que llegaste, así,
con cariño y con esmero.
Porque fue también de esa manera
como te llevaste mi corazón,
que ahora vuela hacia el rumbo
que yo quería, y acompañado de ti,
amor de mi vida.

Joanna Meminger
 
Un momento. Dame sólo un instante
y te diré si estarás conmigo
el resto de mis días.
Una mirada. Un simple cruce
de colores y palabras sin decir.
En ocasiones no es necesario
el sentido del tacto, porque
el resto de los sentidos
se abren como una flor y esperan
a las mariposas que llegan
a fecundar el amor.

Un momento. Te pido sólo un segundo,
para ver si en tus ojos existe
lo que creo haber encontrado en ti.
Mi corazón reconoce, en ocasiones,
a las almas que me hacen bien.
Y se desborda de emoción
al saber que siempre estuviste ahí,
esperando por mí.

Un momento. Te pido un mínimo instante
para contarte al oído esto
que estoy sintiendo.
Te entregaré el temblor de mis manos, y mi tiempo,
mis sueños y mis miedos;
conocerás mis sombras,
y las luces que a veces me iluminan.

Y te daré un beso.
Simplemente para que sepas
que te hablo desde el alma.
Para que sientas el deseo
que se apodera de mi mente al verte.
Para que conozcas los nervios
que sienten mis piernas
cada vez que me abrazas.

Y así sabrás, que ya no tengo miedo,
porque tú te lo llevaste de la misma forma
en que llegaste, así,
con cariño y con esmero.
Porque fue también de esa manera
como te llevaste mi corazón,
que ahora vuela hacia el rumbo
que yo quería, y acompañado de ti,
amor de mi vida.
yo solo te pido un momento para elogiar tu bello escrito y felicitarte por sentir y dar a conocer tus sentimientos de amor.
 
Un momento. Dame sólo un instante
y te diré si estarás conmigo
el resto de mis días.
Una mirada. Un simple cruce
de colores y palabras sin decir.
En ocasiones no es necesario
el sentido del tacto, porque
el resto de los sentidos
se abren como una flor y esperan
a las mariposas que llegan
a fecundar el amor.

Un momento. Te pido sólo un segundo,
para ver si en tus ojos existe
lo que creo haber encontrado en ti.
Mi corazón reconoce, en ocasiones,
a las almas que me hacen bien.
Y se desborda de emoción
al saber que siempre estuviste ahí,
esperando por mí.

Un momento. Te pido un mínimo instante
para contarte al oído esto
que estoy sintiendo.
Te entregaré el temblor de mis manos, y mi tiempo,
mis sueños y mis miedos;
conocerás mis sombras,
y las luces que a veces me iluminan.

Y te daré un beso.
Simplemente para que sepas
que te hablo desde el alma.
Para que sientas el deseo
que se apodera de mi mente al verte.
Para que conozcas los nervios
que sienten mis piernas
cada vez que me abrazas.

Y así sabrás, que ya no tengo miedo,
porque tú te lo llevaste de la misma forma
en que llegaste, así,
con cariño y con esmero.
Porque fue también de esa manera
como te llevaste mi corazón,
que ahora vuela hacia el rumbo
que yo quería, y acompañado de ti,
amor de mi vida.

Joanna Meminger
Precioso momento que irradia amor y sensibilidad por los cuatro costados, escribes de maravilla tus sentimientos que resplandecen cristalinos y hermosos. Ingenio y belleza se dan la mano en tus versos. Me ha encantado este poema Joanna. Un abrazo. Paco.
 
Un momento. Dame sólo un instante
y te diré si estarás conmigo
el resto de mis días.
Una mirada. Un simple cruce
de colores y palabras sin decir.
En ocasiones no es necesario
el sentido del tacto, porque
el resto de los sentidos
se abren como una flor y esperan
a las mariposas que llegan
a fecundar el amor.

Un momento. Te pido sólo un segundo,
para ver si en tus ojos existe
lo que creo haber encontrado en ti.
Mi corazón reconoce, en ocasiones,
a las almas que me hacen bien.
Y se desborda de emoción
al saber que siempre estuviste ahí,
esperando por mí.

Un momento. Te pido un mínimo instante
para contarte al oído esto
que estoy sintiendo.
Te entregaré el temblor de mis manos, y mi tiempo,
mis sueños y mis miedos;
conocerás mis sombras,
y las luces que a veces me iluminan.

Y te daré un beso.
Simplemente para que sepas
que te hablo desde el alma.
Para que sientas el deseo
que se apodera de mi mente al verte.
Para que conozcas los nervios
que sienten mis piernas
cada vez que me abrazas.

Y así sabrás, que ya no tengo miedo,
porque tú te lo llevaste de la misma forma
en que llegaste, así,
con cariño y con esmero.
Porque fue también de esa manera
como te llevaste mi corazón,
que ahora vuela hacia el rumbo
que yo quería, y acompañado de ti,
amor de mi vida.

Joanna Meminger

Un sencillo destino para un minimo tiempo que se hace
testimonio de entrega. amor entre un aliento evaporado
que sacude a los sentimiento de modo definido. felicidades.
luzyabsenta
 
Bellos sentimientos que se alimentan de un amor puro y sincero y quedan atrapados en este poema convirtiéndose en un romance pleno, grato leerte, saludos.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba