Deslizas tus manos sobre mi piel
Como queriendo moldear con ellas
Mi cuerpo a tus ansias.
Sin prisas, con prolongadas treguas
Llevándome al borde de la desesperación
Me desvistes de mis temores y complejos
Me vistes con tu amor y tu pasión.
Detenemos el tiempo con un beso
Y llevamos a extremos peligrosos
El juego ardiente de las caricias
Mezclamos los cinco sentidos
Y el sexto nos brinda sublime placer.
Dominas el juego del amante perfecto
Doblegas y seduces mi débil voluntad
Me hechizas, me atrapas cual lobo a su presa,
Sacias en mi piel tus deseos sin piedad.
Desgranas mi cuerpo en suaves gemidos
Te inundas los ojos con mi desnudez
Juntamos los cuerpos en danza ardiente,
Tocamos el cielo, cual primera vez.
Y llegada la calma, doblegado el frenesí
Me susurras al oído que me amas
Y que eres inmensamente feliz.
Como queriendo moldear con ellas
Mi cuerpo a tus ansias.
Sin prisas, con prolongadas treguas
Llevándome al borde de la desesperación
Me desvistes de mis temores y complejos
Me vistes con tu amor y tu pasión.
Detenemos el tiempo con un beso
Y llevamos a extremos peligrosos
El juego ardiente de las caricias
Mezclamos los cinco sentidos
Y el sexto nos brinda sublime placer.
Dominas el juego del amante perfecto
Doblegas y seduces mi débil voluntad
Me hechizas, me atrapas cual lobo a su presa,
Sacias en mi piel tus deseos sin piedad.
Desgranas mi cuerpo en suaves gemidos
Te inundas los ojos con mi desnudez
Juntamos los cuerpos en danza ardiente,
Tocamos el cielo, cual primera vez.
Y llegada la calma, doblegado el frenesí
Me susurras al oído que me amas
Y que eres inmensamente feliz.