Sigfrid
Poeta recién llegado
Moneda al aire (15-3-2008)
Arrojo al aire una moneda
con la esperanza enorme,
de encontrar una respuesta,
que a mi corazón reconforte;
porque ayer perdí la apuesta
y sólo tengo mis manos de hombre.
Ahora me veo tan frágil,
arrodillado en mi propia miseria,
sé que el retorno no será fácil;
como aguja me ataca la conciencia,
el dolor es un enemigo ágil...
ya no tengo sentido de pertenencia.
Arrojo al aire una moneda
con la esperanza enorme,
de encontrar una respuesta,
que a mi corazón reconforte;
porque ayer perdí la apuesta
y sólo tengo mis manos de hombre.
Ahora me veo tan frágil,
arrodillado en mi propia miseria,
sé que el retorno no será fácil;
como aguja me ataca la conciencia,
el dolor es un enemigo ágil...
ya no tengo sentido de pertenencia.