IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Puedes presenciar al crudo día
convertirse en refugio de sueños,
en premura noche,
convertir la luz silente
en silencio entero,
el tiempo hace sombra,
aun fluye en el torrente astral,
ennegreciendo hasta la oscuridad,
mas oscura,
que el inmutable blanco,
del vacío, de la plétora inexistencia,
colores y lágrimas,
congelando sentidos divinos,
cada emoción que no se controla,
ni se pudiera esconder
en la aurora del pudiente sol,
anhelando que el alba naciente
avale nuestra última tarde,
perspectivas,
mas de mentes que de cuerpos,
entre tonos de vidas,
y grises con color,
monocromía de tristezas,
certezas entre aparentes verdades,
porque no toda verdad se siente,
pero toda última noche tuvo sus días.
convertirse en refugio de sueños,
en premura noche,
convertir la luz silente
en silencio entero,
el tiempo hace sombra,
aun fluye en el torrente astral,
ennegreciendo hasta la oscuridad,
mas oscura,
que el inmutable blanco,
del vacío, de la plétora inexistencia,
colores y lágrimas,
congelando sentidos divinos,
cada emoción que no se controla,
ni se pudiera esconder
en la aurora del pudiente sol,
anhelando que el alba naciente
avale nuestra última tarde,
perspectivas,
mas de mentes que de cuerpos,
entre tonos de vidas,
y grises con color,
monocromía de tristezas,
certezas entre aparentes verdades,
porque no toda verdad se siente,
pero toda última noche tuvo sus días.