Viento de américa
Poeta adicto al portal
Señora,
no me mire así,
ahora que he vencido mis temores.
Tiene razón de enojarse.
Todos estos días, a las siete,
he tocado el timbre de su casa
y he echado a correr.
¡Pero no fue por maldad!
Usted también tuvo trece años
-bueno yo casi tengo catorce-
y sabe lo que es tener
el cuerpo lleno de gatos
arañándole el corazón.
¿Por qué no corrí hoy?
Quería ver amanecer sus ojos
y beberme su sonrisa
y saber su nombre.
¿Eso es amor?
Pues bien,
estoy enamorado.
no me mire así,
ahora que he vencido mis temores.
Tiene razón de enojarse.
Todos estos días, a las siete,
he tocado el timbre de su casa
y he echado a correr.
¡Pero no fue por maldad!
Usted también tuvo trece años
-bueno yo casi tengo catorce-
y sabe lo que es tener
el cuerpo lleno de gatos
arañándole el corazón.
¿Por qué no corrí hoy?
Quería ver amanecer sus ojos
y beberme su sonrisa
y saber su nombre.
¿Eso es amor?
Pues bien,
estoy enamorado.
Última edición: