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Se incrusta la monotonía en las paredes de mi casa.
Se desprenden las hojas del tiempo como libro viejo.
Los pecíolos endebles el viento impetuoso arrasa.
Jubiloso se embriaga el hastío al mirarme el espejo.
Del útero del alma caminan las letras al poema,
prematuros manuscritos reclaman versos,
páginas blancas instan trazos fluidos,
nacen las baladas y tú tú amada, te has ido.
Aún conservo en el buró la vela que encendías.
La ciénaga mantiene magnitud y forma, sólida y fría.
Perdido en el tiempo ya no sé cuántos días.
Una tela de araña se ha colgado en el dintel,
la huella de sus manos se ha quedado en el mantel.
¿Por qué te vas amada mía? en la terraza hay un sillón vacío,
ya no cantan las aves, ya no cantan los grillos,
¡hasta en casa me siento como un real desconocido!
Miro a mi alrededor, me encuentro solo en los pasillos.
Hola...una monotonía que huele a soledad,
es difícil cuando la persona que amamos se marcha,
porque deja un vacío inmenso es cómo si el mismo espacio que ocupamos junto a ella
fuera distinto, eso creo, hermoso escrito, gracias por compartirlo, abrazos::::
Hola...una monotonía que huele a soledad,
es difícil cuando la persona que amamos se marcha,
porque deja un vacío inmenso es cómo si el mismo espacio que ocupamos junto a ella
fuera distinto, eso creo, hermoso escrito, gracias por compartirlo, abrazos::::