sumiciu
Poeta recién llegado
Siente el eco del silencio
en el gélido gemido que emerge de mi voz,
ya mis palabras no llenan los espacios
que antes podían abarcarse entre tú y yo.
Siente mi ausencia como una sombra
de palabras que no tuvieran voz,
mientras mis manos se impregnan de soledad,
es mi vida una llama que se apaga,
un sueño de páginas en blanco,
un insomne calvario
que hace estación en cada hora
exprimiéndome el corazón
del primer al último latido.
Escucha,ahora, mi pena
al abrigo de la distancia,
y a ese viento que gira en mi derredor,
ve en mi corazón la amarga grieta del dolor.
Soy el monstruo de hilarantes huesos
y abrasada carne, mutilado por la razón.
en el gélido gemido que emerge de mi voz,
ya mis palabras no llenan los espacios
que antes podían abarcarse entre tú y yo.
Siente mi ausencia como una sombra
de palabras que no tuvieran voz,
mientras mis manos se impregnan de soledad,
es mi vida una llama que se apaga,
un sueño de páginas en blanco,
un insomne calvario
que hace estación en cada hora
exprimiéndome el corazón
del primer al último latido.
Escucha,ahora, mi pena
al abrigo de la distancia,
y a ese viento que gira en mi derredor,
ve en mi corazón la amarga grieta del dolor.
Soy el monstruo de hilarantes huesos
y abrasada carne, mutilado por la razón.