Raamses
Poeta asiduo al portal
Los niños lloran y los espejos crujen
de un erizo de muchas miradas agudas
en dos décadas de cientos de años
vertiendo el tiempo contra la gravedad,
del sentir a veces que sólo subimos hacia abajo
que ya no hay obsequios que se puedan regalar
mientras el júbilo estalla en las trincheras del olvido
y se desechan los recuerdos que levitan a la voluntad.
El sonido de las estaciones a la velocidad de la luz
para un páramo de un solo habitante
contento y cansado de lo mal que se ve,
ahuyentando a los lobos feroces con silencio
destruyendo las intenciones de los invitados
y caminando glorioso en su tempano de cristal.
Vive un espanto en mi habitación
duerme junto a mí algo grotesco,
nunca se dará por vencido
hasta verse afortunado de la oscuridad,
lo siento, es muy horrible para salir de casa
pero cuando debe hacerlo es terrible para otros
no tiene otra cosa dentro de si
que un amargo, marchito y reseco
amor para repartir.
Desayuna conmigo su maldita presencia
con mis conocidos conversa su voz gutural
nadie querría ofrecerle
una amistad duradera a alguien tan feo,
cariño lo lamento, vive en mi casa lo aterrador
mis sueños son sus pesadillas más fuertes
¿quién se atrevería a darle amor siquiera
a un monstruo tan inocente que se parece a mí?
de un erizo de muchas miradas agudas
en dos décadas de cientos de años
vertiendo el tiempo contra la gravedad,
del sentir a veces que sólo subimos hacia abajo
que ya no hay obsequios que se puedan regalar
mientras el júbilo estalla en las trincheras del olvido
y se desechan los recuerdos que levitan a la voluntad.
El sonido de las estaciones a la velocidad de la luz
para un páramo de un solo habitante
contento y cansado de lo mal que se ve,
ahuyentando a los lobos feroces con silencio
destruyendo las intenciones de los invitados
y caminando glorioso en su tempano de cristal.
Vive un espanto en mi habitación
duerme junto a mí algo grotesco,
nunca se dará por vencido
hasta verse afortunado de la oscuridad,
lo siento, es muy horrible para salir de casa
pero cuando debe hacerlo es terrible para otros
no tiene otra cosa dentro de si
que un amargo, marchito y reseco
amor para repartir.
Desayuna conmigo su maldita presencia
con mis conocidos conversa su voz gutural
nadie querría ofrecerle
una amistad duradera a alguien tan feo,
cariño lo lamento, vive en mi casa lo aterrador
mis sueños son sus pesadillas más fuertes
¿quién se atrevería a darle amor siquiera
a un monstruo tan inocente que se parece a mí?