LUMUGA 95
Poeta asiduo al portal
Camino solo por las ruinas,
de lo que fue mi corazón.
Recogiendo los trozos cortantes,
cogiendo pedazos de razón...
Miro a mi alrededor y veo una ciudad.
Monumentos de época de esplendor,
reducido a polvo por tu recuerdo...
Aún estoy quemado por aquella felicidad...
Camino en círculos por calles teñidas en blanco,
y los cuerpos de ciudadanos son recuerdos negros.
Un silencio sepulcral ensordece mi alegría,
y fatigado por mis penas, me siento en un banco...
Todas tus promesas devoran la ciudad...
En un mar de llamas y de demonios abismales,
profanando lo que queda de tu bendita imagen.
Arrebatando mis sentimientos, surgiendo mi iniquidad.
Todo se oscurece, y llega Ella, con manto y guadaña.
me tiende la mano esquelética, para que la acompañe...
¡Perdóname amor!, te he fallado. Prometí lo imposible.
Que ahora Dios quiera que no me trate Ella con saña...
de lo que fue mi corazón.
Recogiendo los trozos cortantes,
cogiendo pedazos de razón...
Miro a mi alrededor y veo una ciudad.
Monumentos de época de esplendor,
reducido a polvo por tu recuerdo...
Aún estoy quemado por aquella felicidad...
Camino en círculos por calles teñidas en blanco,
y los cuerpos de ciudadanos son recuerdos negros.
Un silencio sepulcral ensordece mi alegría,
y fatigado por mis penas, me siento en un banco...
Todas tus promesas devoran la ciudad...
En un mar de llamas y de demonios abismales,
profanando lo que queda de tu bendita imagen.
Arrebatando mis sentimientos, surgiendo mi iniquidad.
Todo se oscurece, y llega Ella, con manto y guadaña.
me tiende la mano esquelética, para que la acompañe...
¡Perdóname amor!, te he fallado. Prometí lo imposible.
Que ahora Dios quiera que no me trate Ella con saña...