Angelito el entrerriano
Poeta fiel al portal
Con la mirada de cielo
miro tu boca, Morena,
olvidando la cadena
que se ata junto a tu celo.
Que me hace correr el velo
sin olvidar que te quiero,
trabajo como el honero
haciendo fino el camino,
juntos, marcando destino
me ocupo de tu granero.
¡Decíme linda Morena!
¿que luna quieres que baje?
que ya no aguanto éste traje
que compré para la cena.
La magia no me condena
a suplicar tu belleza,
que se afina con pureza
entre ésta piel que palpita,
el brillo de tu tacita
que adorno junto a mi pieza.
La mezcló con blancas rosas
de mí soledad perdida,
para que sea querida
por éstas manos celosas.
Que se unen a tus esposas
cuando me tienes en cama,
y espantas a la mucama
para sentirme tu hombre,
y olvidas hasta mí nombre
cuando me amas, sin tu fama.
miro tu boca, Morena,
olvidando la cadena
que se ata junto a tu celo.
Que me hace correr el velo
sin olvidar que te quiero,
trabajo como el honero
haciendo fino el camino,
juntos, marcando destino
me ocupo de tu granero.
¡Decíme linda Morena!
¿que luna quieres que baje?
que ya no aguanto éste traje
que compré para la cena.
La magia no me condena
a suplicar tu belleza,
que se afina con pureza
entre ésta piel que palpita,
el brillo de tu tacita
que adorno junto a mi pieza.
La mezcló con blancas rosas
de mí soledad perdida,
para que sea querida
por éstas manos celosas.
Que se unen a tus esposas
cuando me tienes en cama,
y espantas a la mucama
para sentirme tu hombre,
y olvidas hasta mí nombre
cuando me amas, sin tu fama.
Última edición: