Sigfrid
Poeta recién llegado
Moribundo (16-12-2009)
Miro mi sangre tan muerta,
y tan viva al mismo tiempo;
será acaso que el dolor ciega,
de mi mente los pensamientos.
Ya no me extraña sufrir,
mirar herida mi carne;
podré pues entonces sobrevivir,
nadie acude al rescate.
Solo en el suelo,
dando las últimas bocanadas;
mi putrefación ya huelo,
pronto me convertiré en nada.
Recordará alguien mi voz,
o mi paso por el mundo será efímero...
muerte hunde ya tu hoz,
para acabar con este fin tan mísero.
Miro mi sangre tan muerta,
y tan viva al mismo tiempo;
será acaso que el dolor ciega,
de mi mente los pensamientos.
Ya no me extraña sufrir,
mirar herida mi carne;
podré pues entonces sobrevivir,
nadie acude al rescate.
Solo en el suelo,
dando las últimas bocanadas;
mi putrefación ya huelo,
pronto me convertiré en nada.
Recordará alguien mi voz,
o mi paso por el mundo será efímero...
muerte hunde ya tu hoz,
para acabar con este fin tan mísero.