Morimos en secreto mientras nadie se da cuenta
mientras todos se mueren pensando que nadie se da cuenta
nos morimos al mismo tiempo, pidiendo a gritos ayuda con los ojos
con tus ojos que ahora estan tan vacios
que cuando los miro deseo meterme en ellos y salvarte
para que no llegues al fondo en el que estoy yo ahora,
morimos muy lento sin decirnos una sola palabra,
sin expresarnos ningun sentimiento
aunque lo único que me haria feliz en este momento seria que te murieras,
que te sumergieras en toda la sangre y todas las lágrimas
que he desperdiciado llorandote
y no volvieras nunca para seguirte llorando.
Quiero dejarte morir, dejarme morir,
que nuestras almas se vallan juntas a donde quiera que van las almas
que nadie se de cuenta de nuestra muerte
ni que se den cuenta, aunque es claro, que no he podido dejar de amarte
y que tu no has podido dejar de absorverme
porque me vuelves cada vez mas invisible, mas tuya,
me vuelves sin darte cuenta
cada vez mas dependiente de tu aliento, de tu lejana mirada.
Morimos en secreto mientras todos se dan cuenta y no hacen nada
drogados por esa esencia del sufrimiento
como si fuera una guerra del corazon que mas sufre
como si estuvieramos pagandole una deuda al infierno
morimos sabiendo mutuamente que lo hacemos,
aunque no lo hablemos lo sabemos
y se vuelve normal tener que hacer resucitar el corazon y los sentidos
cuando nos damos cuenta de que nos necesitamos.
mientras todos se mueren pensando que nadie se da cuenta
nos morimos al mismo tiempo, pidiendo a gritos ayuda con los ojos
con tus ojos que ahora estan tan vacios
que cuando los miro deseo meterme en ellos y salvarte
para que no llegues al fondo en el que estoy yo ahora,
morimos muy lento sin decirnos una sola palabra,
sin expresarnos ningun sentimiento
aunque lo único que me haria feliz en este momento seria que te murieras,
que te sumergieras en toda la sangre y todas las lágrimas
que he desperdiciado llorandote
y no volvieras nunca para seguirte llorando.
Quiero dejarte morir, dejarme morir,
que nuestras almas se vallan juntas a donde quiera que van las almas
que nadie se de cuenta de nuestra muerte
ni que se den cuenta, aunque es claro, que no he podido dejar de amarte
y que tu no has podido dejar de absorverme
porque me vuelves cada vez mas invisible, mas tuya,
me vuelves sin darte cuenta
cada vez mas dependiente de tu aliento, de tu lejana mirada.
Morimos en secreto mientras todos se dan cuenta y no hacen nada
drogados por esa esencia del sufrimiento
como si fuera una guerra del corazon que mas sufre
como si estuvieramos pagandole una deuda al infierno
morimos sabiendo mutuamente que lo hacemos,
aunque no lo hablemos lo sabemos
y se vuelve normal tener que hacer resucitar el corazon y los sentidos
cuando nos damos cuenta de que nos necesitamos.