Alberto Alcoventosa
Poeta adicto al portal
Te declaré mi amor,
en el verde jardín.
Junto al cerezo, en flor,
me decidí, ¡por fin!
Y, mudo de estupor,
te oí responder ¡no!
Y me dejaste, allí,
partido el corazón,
sin ganas de vivir,
llorando de dolor.
Entonces comprendí
a todos esos seres
víctimas del amor,
mártires de quereres.
Entonces entendí,
dentro de mi aflicción,
que de ese mal de amor,
también, morirte puedes.
en el verde jardín.
Junto al cerezo, en flor,
me decidí, ¡por fin!
Y, mudo de estupor,
te oí responder ¡no!
Y me dejaste, allí,
partido el corazón,
sin ganas de vivir,
llorando de dolor.
Entonces comprendí
a todos esos seres
víctimas del amor,
mártires de quereres.
Entonces entendí,
dentro de mi aflicción,
que de ese mal de amor,
también, morirte puedes.