Alberto Amaris
Poeta que considera el portal su segunda casa
Esta extraña sensación de alivio
Esta carestía de dolencia silente
Este faltar de aire respiro
Este cuerpo enfermo, decadente
Te nombro y suspiro
Ay de mí,
Te llama mi mente
Radiante y esplendorosa
Te asomas a mi huerta
Cierro la puerta
Con habilidad silenciosa
Temo tu entrada
Ignoro la llamada,
Quien en mi puerta toca
Extraños sonidos salen de tu boca
Me escondo en mi mismo
Asiendo una copa
Bendito el destino
Morir, no me toca
Emerges entonces
Detrás de la roca
Vestida de negro
Con tunica poca
No soy a quien buscas
Gritaba mi boca
Esta carestía de dolencia silente
Este faltar de aire respiro
Este cuerpo enfermo, decadente
Te nombro y suspiro
Ay de mí,
Te llama mi mente
Radiante y esplendorosa
Te asomas a mi huerta
Cierro la puerta
Con habilidad silenciosa
Temo tu entrada
Ignoro la llamada,
Quien en mi puerta toca
Extraños sonidos salen de tu boca
Me escondo en mi mismo
Asiendo una copa
Bendito el destino
Morir, no me toca
Emerges entonces
Detrás de la roca
Vestida de negro
Con tunica poca
No soy a quien buscas
Gritaba mi boca
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