necros73
Poeta que considera el portal su segunda casa
Morir sin verlo
Esclava del deseo,
adicta a la autocompasión,
no sabes como convencerte
de que a nadie necesitas...
pues le temes a la soledad
Es por ello
que te entregas,
al fugaz engaño
del orgasmo,
de cuanto desconocido
ha compartido tu lecho.
El amanecer te sorprende
sola en tu alcoba,
sin ellos,
sin él.
Los fantasmas de la culpa
te atormentan,
impiden que duermas,
tornando tus cuentos
de sexo y placer,
en pesadillas
de tristeza y melancolía.
¿Por qué no aceptar
que lo extrañas?
¿ por qué no aceptar
que te hace falta
en tu cama su cuerpo?
¿ sus manos en tus senos,
sus labios en tu cuello,
su miembro erecto dentro
de tu vientre?
Basta con descolgar
el teléfono,
marcar, decirle: te necesito...
Pero, no lo harás...
Prefieres este morir sin verlo,
a saber que le perteneces
en alma y cuerpo
Esclava del deseo,
adicta a la autocompasión,
no sabes como convencerte
de que a nadie necesitas...
pues le temes a la soledad
Es por ello
que te entregas,
al fugaz engaño
del orgasmo,
de cuanto desconocido
ha compartido tu lecho.
El amanecer te sorprende
sola en tu alcoba,
sin ellos,
sin él.
Los fantasmas de la culpa
te atormentan,
impiden que duermas,
tornando tus cuentos
de sexo y placer,
en pesadillas
de tristeza y melancolía.
¿Por qué no aceptar
que lo extrañas?
¿ por qué no aceptar
que te hace falta
en tu cama su cuerpo?
¿ sus manos en tus senos,
sus labios en tu cuello,
su miembro erecto dentro
de tu vientre?
Basta con descolgar
el teléfono,
marcar, decirle: te necesito...
Pero, no lo harás...
Prefieres este morir sin verlo,
a saber que le perteneces
en alma y cuerpo