Francisco Lechuga Mejia
Poeta que no puede vivir sin el portal
Sólo se me ocurre un pequeño detalle para darte
y que guardes en tu libreta de regalos de fin de año,
mira amor;
y que guardes en tu libreta de regalos de fin de año,
mira amor;
me pondré a arar un surco sobre la cresta
de un arcoiris
para sembrar un beso que se riegue
con las gotas del sudor de la esperanza
y del llanto de las penas que sí valen la pena,
después
gritaré tu nombre al viento fuertemente
y me sentaré frente a él pacientemente
a ver como los beatos
despiertan de los pecados
que están sólo en su mente
y abandonan las misas
de catedrales y ermitas
para gritar emocionados que han visto
germinar por fin un místico portento
cuando lo dejen ahí abandonado
que sé será muy pronto
por sus prisas de ir de compras al supermercado
para crear su maravilla propia de la cena de fin de año
subiré hasta la cresta
y cortaré el milagro que de ahí se haya originado
y suspiraré de forma inversa hasta que haga tanto frío
que el pezón del arcoiris crezca tanto
que semeje una almohada
y pensando con el corazón en tí
sujetando el milagro con mis manos sobre el pecho
cerraré los ojos
me recostaré .amor
y moriré de amor por ti una y otra vez
hasta que valga de algo tu regalo.
Due® 27diciembre09
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