Javi C.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Antes
tú estuviste a mi lado,
fuiste mi manto dorado;
tuve donde recostar mi cabeza
en momentos de bajeza,
tú me abrazabas, besabas,
tragabas mis penas,
llevabas por nombre grandeza.
Bebías mis sollozos,
nunca me reprochaste nada,
aun no comprendiendo
cómo la depresión, cual daga,
me atravesaba el alma
sin causa, y máxime cuando
junto a ella caminaba el amor
que inundaba nuestros cuerpos
de momentos
que no puedo describir con versos,
tan intensos fueron.
Ahora
que tú caminas sin fuerzas
por senderos oscuros que desconoces,
donde vagan las ánimas,
y vientos helados te calientan con sus roces,
yo seré tu luz, te cubriré con un manto de estrellas rosadas.
Beberé tu aliento, seré la fuerza que perdistes,
desfalleceré, moriré.
Viviré
en ti.
tú estuviste a mi lado,
fuiste mi manto dorado;
tuve donde recostar mi cabeza
en momentos de bajeza,
tú me abrazabas, besabas,
tragabas mis penas,
llevabas por nombre grandeza.
Bebías mis sollozos,
nunca me reprochaste nada,
aun no comprendiendo
cómo la depresión, cual daga,
me atravesaba el alma
sin causa, y máxime cuando
junto a ella caminaba el amor
que inundaba nuestros cuerpos
de momentos
que no puedo describir con versos,
tan intensos fueron.
Ahora
que tú caminas sin fuerzas
por senderos oscuros que desconoces,
donde vagan las ánimas,
y vientos helados te calientan con sus roces,
yo seré tu luz, te cubriré con un manto de estrellas rosadas.
Beberé tu aliento, seré la fuerza que perdistes,
desfalleceré, moriré.
Viviré
en ti.
::
::::
::