Jorge Yanes
Poeta fiel al portal
Hoy aún tu sol yace ahí, como la flor marchita que pierde su lugar.
Hoy te entrego cada momento que le robé a tus ojos
que sumergidos en los océanos sepia de la memoria
aún suspiran como despojados de silencio.
Y si el miedo nubla mis labios
cantaría todas mis noches
hasta encontrar los vestigios de tus recuerdos.
Hoy te regalo miles de letras
que alguna vez robaron momentos al papel
y dibujaron poesía, como solo lo hace un pincel.
Hoy te entrego mis manos, que no hacen otra cosa que escribirte
Y hoy, si tus colores barrocos aun brillasen en mis óleos
y te recitaran vacíos desde la pintura de mi alma
gritarían a la manera de caligrafía cuando te amo.
Hoy te entrego mis dibujos; hace dos siglos que esperan por ti.
Y si la nieve cubre mis ojos,
y los deja sordos entre el frío verano
jamás dejaría de ver tu sonrisa en la noche.
Y en voz alta, gritaría te amo, aunque aún no estuvieses escuchando.
**A un mes sin tus luces.
Hoy te entrego cada momento que le robé a tus ojos
que sumergidos en los océanos sepia de la memoria
aún suspiran como despojados de silencio.
Y si el miedo nubla mis labios
cantaría todas mis noches
hasta encontrar los vestigios de tus recuerdos.
Hoy te regalo miles de letras
que alguna vez robaron momentos al papel
y dibujaron poesía, como solo lo hace un pincel.
Hoy te entrego mis manos, que no hacen otra cosa que escribirte
Y hoy, si tus colores barrocos aun brillasen en mis óleos
y te recitaran vacíos desde la pintura de mi alma
gritarían a la manera de caligrafía cuando te amo.
Hoy te entrego mis dibujos; hace dos siglos que esperan por ti.
Y si la nieve cubre mis ojos,
y los deja sordos entre el frío verano
jamás dejaría de ver tu sonrisa en la noche.
Y en voz alta, gritaría te amo, aunque aún no estuvieses escuchando.
**A un mes sin tus luces.