2tick
Poeta recién llegado
Desde la primera vez que la vi,
en su amarfilada piel
mis dedos querían recorrer,
como un tren sobre un riel.
Al verla a los ojos
en ese bosque profundo me extravié,
encontrando la salida a todos mis enojos,
la tristeza que guarde también a ella renuncie.
Había algo más que me atraía.
Era su sonrisa,
tan fría
y sumamente suave como la brisa.
Su inteligencia también me cautivo,
dejándome saber
que en la vida no todo es negativo,
también esta El, que es el verdadero amor para conocer
Su carisma me envolvió,
mostrándome que El
por mí también sufrió,
al fin entendí que a mi Dios debo serle fiel.
Ella es la mujer ideal,
la que siempre buscamos,
pero en la búsqueda desistimos, pensando que no es real,
por mujeres inmaduras que en el camino encontramos
en su amarfilada piel
mis dedos querían recorrer,
como un tren sobre un riel.
Al verla a los ojos
en ese bosque profundo me extravié,
encontrando la salida a todos mis enojos,
la tristeza que guarde también a ella renuncie.
Había algo más que me atraía.
Era su sonrisa,
tan fría
y sumamente suave como la brisa.
Su inteligencia también me cautivo,
dejándome saber
que en la vida no todo es negativo,
también esta El, que es el verdadero amor para conocer
Su carisma me envolvió,
mostrándome que El
por mí también sufrió,
al fin entendí que a mi Dios debo serle fiel.
Ella es la mujer ideal,
la que siempre buscamos,
pero en la búsqueda desistimos, pensando que no es real,
por mujeres inmaduras que en el camino encontramos
Última edición: