Angel Acosta
Poeta recién llegado
Una olita estalla desconcertada espuma y la sal alegra rocas con arenas. Sin embargo, hay olas que protegen rocas de hastío y acarician arenas de rutinas donde, diabólicas motivaciones son aciagos desengaños, aquí; de espaldas arrodillado, esperando miserere, esperando en este pausado morir, estrujado por tu benedetto recuerdo donde, con olas de perdones enfrento brutales rocas, ahuyento tantos sintí y suplico por mi penalizado quierovolver, esa angustia que persigue aleteosdetublusa y todavía, sin explicarme cómo, detrás de la portañuela, arde brasero al compás de tu falda.
© Razones sin bacará
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