***QueeN Ginevra***
Poeta adicto al portal
Motivo
Seguí la luz segadora porque era el único camino;
mis alas no pudieron seguir abiertas a ti,
la inocencia del amor clamaba por perderse así,
dibujada en un lienzo por los azares del destino.
Sin importar lo que tú sintieras yo opino,
sin callar cuanto tiempo esperas te lo digo,
no hay cuentos, ni hadas y ningún peligro;
no hay batallas que librar pues nadie tiene el dominio.
Buscar razones para no vivir o morir indigno,
necesitar reglas para poder controlarte,
no perder la fe en lo que tu ya ganaste,
buscar una razón para seguir por el camino.
Somos ambos almas vibrantes sin motivo,
pero yo vago por la oscuridad con seguridad;
y tu tiemblas en la luz lleno de inseguridad;
ambos lloramos o reímos, eso solo lo percibo.
Y sigues caminando a tientas sin un amigo,
individualista y sinceramente hipócrita;
liberal y educado, vuelto ángel y vuelto asno.
Niño tonto, niño mimado emberrinchado.
Dame un motivo para seguir aquí a tu lado.
Dame un motivo para recordar los tiempos
en que tu y yo por la playa juntos caminamos;
dame un motivo para no desear recordar lo pasado.
No hay, como puedes ver, no hay alguno,
No es suficiente ya el daño que hemos hecho,
podríamos solo marcharnos y llevarnos el despecho,
pero no, sin un motivo seguimos hiriendo el otro al uno.
Seguí la luz segadora porque era el único camino;
mis alas no pudieron seguir abiertas a ti,
la inocencia del amor clamaba por perderse así,
dibujada en un lienzo por los azares del destino.
Sin importar lo que tú sintieras yo opino,
sin callar cuanto tiempo esperas te lo digo,
no hay cuentos, ni hadas y ningún peligro;
no hay batallas que librar pues nadie tiene el dominio.
Buscar razones para no vivir o morir indigno,
necesitar reglas para poder controlarte,
no perder la fe en lo que tu ya ganaste,
buscar una razón para seguir por el camino.
Somos ambos almas vibrantes sin motivo,
pero yo vago por la oscuridad con seguridad;
y tu tiemblas en la luz lleno de inseguridad;
ambos lloramos o reímos, eso solo lo percibo.
Y sigues caminando a tientas sin un amigo,
individualista y sinceramente hipócrita;
liberal y educado, vuelto ángel y vuelto asno.
Niño tonto, niño mimado emberrinchado.
Dame un motivo para seguir aquí a tu lado.
Dame un motivo para recordar los tiempos
en que tu y yo por la playa juntos caminamos;
dame un motivo para no desear recordar lo pasado.
No hay, como puedes ver, no hay alguno,
No es suficiente ya el daño que hemos hecho,
podríamos solo marcharnos y llevarnos el despecho,
pero no, sin un motivo seguimos hiriendo el otro al uno.