Eres el motivo de estas líneas
y cada vez que plasmo una,
es un suspiro más
convertido en letras;
y un aliento menos
para mi desdichada existencia.
Eres mi motivo al despertar cada mañana
con tu dulce silbido acariciando mi oído,
¡sí!, ese silbido que me dice que estás aquí.
¡Mentira!,
me dice que estás en mi imaginación.
y cada vez que plasmo una,
es un suspiro más
convertido en letras;
y un aliento menos
para mi desdichada existencia.
Eres mi motivo al despertar cada mañana
con tu dulce silbido acariciando mi oído,
¡sí!, ese silbido que me dice que estás aquí.
¡Mentira!,
me dice que estás en mi imaginación.