Maldonado
Poeta veterano en el Portal
Dos metros de tierra pesada, están encima de él y seguro arriba, pensaba, hay muchos pensantes; viendo cruces, dejando coronas. Con los ojos cerrados de cera, mostraba su indolencia: Por qué los humanos cuando mueren, no se extinguen de inmediato y se hacen humo invisible, nada… Para qué; quedarse en la mente de otros, para qué ocupar un lugar, para qué apestar el aire de cerebros sensitivos que dudosamente me quisieron. Y además, si ya no soy nada… ¿Para qué? Lo mejor es… Irse, irse, irse…
©Ramón M. Velarde -Copyright 14/08/15
©Ramón M. Velarde -Copyright 14/08/15
Última edición: