Lírico.
Exp..
Muchacha por la mañana
Mañana de verano, ella que pasa
como si fuera un sueño de canela
y tierno chocolate; el tiempo vuela
y la muchacha flota hacia su casa.
Un dulcísimo rostro con que arrasa
la plaza de palmeras y cancela
coventos de clausura; su candela
es lumbre en un deseo ya sin tasa.
Igual que alguna gasa de otro mundo
su piel, sus pies, su pelo, me han sumido
en este duermevela tan profundo.
El verano es eterno y su sentido
se comprime en la magia de un segundo
por su hermoso soñar desconocido.
Mañana de verano, ella que pasa
como si fuera un sueño de canela
y tierno chocolate; el tiempo vuela
y la muchacha flota hacia su casa.
Un dulcísimo rostro con que arrasa
la plaza de palmeras y cancela
coventos de clausura; su candela
es lumbre en un deseo ya sin tasa.
Igual que alguna gasa de otro mundo
su piel, sus pies, su pelo, me han sumido
en este duermevela tan profundo.
El verano es eterno y su sentido
se comprime en la magia de un segundo
por su hermoso soñar desconocido.