Piter
Poeta recién llegado
Donde estas muchacha
que no te puedo encontrar;
camino perdido
por un desierto de lágrimas,
necesito tu voz escuchar.
¿Qué hice mal?
Si en el infierno de nuestro amor,
solo mi torrente puede apagar tu fuego.
Si al abrirse la tierra,
vibré con el terremoto de tu pasión.
Si tu simple suspiro,
es el huracán que me estremece.
Si tu parpadeo produce eco;
dulces campanitas en mi interior.
Si los corales de mi sangre,
florecieron en tu vientre.
Si mis sentidos,
oyendo los susurros de tu corazón,
laten más fuerte.
Di muchacha, porque esta hoja de otoño,
es seca de muerte y de vida sagrada.
Oye niña de mis sueños
los gritos de mi interior.
¡Vuelve!
Daniel Piter