Juglar español
Poeta fiel al portal
No me puedo despedir
sin el reconocimiento
a los que dieron aliento
al comenzar a escribir,
siendo injusto prescindir
de la sensación vertida,
tildada como atrevida,
otra muy condescendiente,
por aquel que es referente
y ha pasado por mi vida.
Como cualquier libro abierto
Ángel, Jorge y mi compadre
ordenaron el desmadre;
Junto al tío Emilio y Alberto,
tratándome como experto
y animándome a seguir,
cabe también distinguir
a Manolo y su dibujo,
con esas manos de brujo
que invitan el libro abrir.
Añado para concluir,
no dejando en el tintero
a familia, Pili y Quero;
Quiero también incidir,
pues pudieron añadir
consejos de calidad
como amigos de verdad
Eduardo, Ferrio y Losada,
quienes a cambio de nada
me fueron de utilidad.
sin el reconocimiento
a los que dieron aliento
al comenzar a escribir,
siendo injusto prescindir
de la sensación vertida,
tildada como atrevida,
otra muy condescendiente,
por aquel que es referente
y ha pasado por mi vida.
Como cualquier libro abierto
Ángel, Jorge y mi compadre
ordenaron el desmadre;
Junto al tío Emilio y Alberto,
tratándome como experto
y animándome a seguir,
cabe también distinguir
a Manolo y su dibujo,
con esas manos de brujo
que invitan el libro abrir.
Añado para concluir,
no dejando en el tintero
a familia, Pili y Quero;
Quiero también incidir,
pues pudieron añadir
consejos de calidad
como amigos de verdad
Eduardo, Ferrio y Losada,
quienes a cambio de nada
me fueron de utilidad.
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