MUCHO, POCO, NADA
Hoy has llamado
para decirme que él se ha ido,
que lo vuestro ha terminado,
que se fue por donde vino.
Que tras su marcha,
el camino se hace largo,
el rocío se hizo escarcha,
y el vino se ha vuelto amargo.
Si tienes hambre, seré tu carne,
seré coartada de tus mentiras,
si estás enferma, toma mi sangre,
seré un lamento, si tu suspiras,
si tienes frío, seré tu abrigo,
si tienes sueño, seré tu cama,
en tus desvelos, seré un amigo,
seré tu amante hasta la mañana.
Hoy has llamado,
dices que ha venido a verte,
y que tu le has perdonado
porque no quieres perderle.
Que al ver su cara,
es más fácil el camino,
la escarcha se hizo agua clara,
y se ha vuelto dulce el vino.
Y soy el postre en alguna cena,
protagonista de tus mentiras,
es culpa mía si estás enferma,
si palideces, cuando él te mira,
si tienes frío, buscas mi fuego,
soy pasajero en tus pesadillas,
blanco perfecto de tus juegos,
siempre a tus pies y de rodillas.
Hoy has venido,
dices que ahora es para siempre,
que ahora si que le has perdido,
y me cuentas que te duele.
No está en mi mano,
hubo un cruce en el camino,
no hay rocío en mis veranos
y el vino, nos lo bebimos.
Seré el ayuno en tus comidas,
de tus mentiras, haré razones
seré la sal en tus heridas
reflejo de tus decepciones,
si tienes frío, seré tu invierno
y con tus sueños, haré poesía
habitaré entre tus recuerdos
y te amaré en tus fantasías.
Hoy has llamado
para decirme que él se ha ido,
que lo vuestro ha terminado,
que se fue por donde vino.
Que tras su marcha,
el camino se hace largo,
el rocío se hizo escarcha,
y el vino se ha vuelto amargo.
Si tienes hambre, seré tu carne,
seré coartada de tus mentiras,
si estás enferma, toma mi sangre,
seré un lamento, si tu suspiras,
si tienes frío, seré tu abrigo,
si tienes sueño, seré tu cama,
en tus desvelos, seré un amigo,
seré tu amante hasta la mañana.
Hoy has llamado,
dices que ha venido a verte,
y que tu le has perdonado
porque no quieres perderle.
Que al ver su cara,
es más fácil el camino,
la escarcha se hizo agua clara,
y se ha vuelto dulce el vino.
Y soy el postre en alguna cena,
protagonista de tus mentiras,
es culpa mía si estás enferma,
si palideces, cuando él te mira,
si tienes frío, buscas mi fuego,
soy pasajero en tus pesadillas,
blanco perfecto de tus juegos,
siempre a tus pies y de rodillas.
Hoy has venido,
dices que ahora es para siempre,
que ahora si que le has perdido,
y me cuentas que te duele.
No está en mi mano,
hubo un cruce en el camino,
no hay rocío en mis veranos
y el vino, nos lo bebimos.
Seré el ayuno en tus comidas,
de tus mentiras, haré razones
seré la sal en tus heridas
reflejo de tus decepciones,
si tienes frío, seré tu invierno
y con tus sueños, haré poesía
habitaré entre tus recuerdos
y te amaré en tus fantasías.