Ameli@19
Poeta recién llegado
Muero cada día, en cada paso, en respiro donde el silencio es inquebrantable y tiene vida el suspiro.
Muero tantas veces en un instante, que Dios se ha aburrido de mí y ha perdido mi nombre entre tantos.
Muero y reencarno en esta persona huraña de sus viejas costumbres y malos tratos.
Muero sin la esperanza de ver el amanecer, o el ocaso, he perdido el sabor de la fe y hasta los pinchazos de las piedras en mis pies descalzos.
Muero y mi mirada sigue perdida sin esperar nada a cambio. Muero y no sé por qué muero tantas veces en un rato.
Muero tantas veces en un instante, que Dios se ha aburrido de mí y ha perdido mi nombre entre tantos.
Muero y reencarno en esta persona huraña de sus viejas costumbres y malos tratos.
Muero sin la esperanza de ver el amanecer, o el ocaso, he perdido el sabor de la fe y hasta los pinchazos de las piedras en mis pies descalzos.
Muero y mi mirada sigue perdida sin esperar nada a cambio. Muero y no sé por qué muero tantas veces en un rato.