MELAO
Poeta que considera el portal su segunda casa
Mi corazón dejo de latir,
día a día semana a semana
ni un beso ni un abrazo
se perdió entre el alba.
Yo no hay te quiero,
ni deliciosos besos ,
ya no hay miradas
ni pasión guardada.
Tus manos ya no me tocan
y si me tocan ya no las siento;
tan frió como hielo
se quedaron los sentimientos;
será que ya no te quiero
o que sencillamente he muerto.
Las esperazas de amor
se perdieron con el tiempo;
nos aburrimos los besos
y de los muchos te quiero,
los maniquís de vitrinas
ahora adornan nuestra cama
con arrendajo de pájaro
que ya no canta ni por la mañana.
Solo somos dos extraños
que anidan la misma casa,
deambulando de un lado a otro
Agonizando nuestras almas.
día a día semana a semana
ni un beso ni un abrazo
se perdió entre el alba.
Yo no hay te quiero,
ni deliciosos besos ,
ya no hay miradas
ni pasión guardada.
Tus manos ya no me tocan
y si me tocan ya no las siento;
tan frió como hielo
se quedaron los sentimientos;
será que ya no te quiero
o que sencillamente he muerto.
Las esperazas de amor
se perdieron con el tiempo;
nos aburrimos los besos
y de los muchos te quiero,
los maniquís de vitrinas
ahora adornan nuestra cama
con arrendajo de pájaro
que ya no canta ni por la mañana.
Solo somos dos extraños
que anidan la misma casa,
deambulando de un lado a otro
Agonizando nuestras almas.