guillermuco
Poeta recién llegado
Estoy erguido
soy árbol solitario.
Siento mi piel levantarse
siento como se sale mi alma,
miro abajo.
Veo mis pies,
heridos están,
son las raíces de mi árbol
fuera de su tierra.
Tierra seca donde yazgo ahora
donde veo hojas,
hojas rojas.
Mis ramas se agotan
dejan caer su sangre
llegó el otoño,
mi morir.
Hojas que son mi sangre
las ramas mis brazos
y de ellos brotan
sangre maltrecha que dejo escapar.
Suspiro mi adiós.
Antes de esto
tuve pesadillas,
sueños donde me encontraba
donde me escondía
de mi dolor
de mi desidia.
Corro
salto
empujo
toco,
¿donde estoy?.
Levanto los brazos
¿qué es esa oscuridad?
¿cómo me llamo?,
Guillermo,
¿y ella?
no me acuerdo
pero era un nombre bello
como la luna,
que bella.
Respiro profundo
cojo el aire que he perdido
intento ver en que calle de mi vida me encuentro
no lo sé.
Un cielo azul me esconde
pero,
¿de qué?.
¿Y ese pájaro?,
No¡¡,
ahora soy pez
y el es mi cazador.
Se abalanza
le veo desde mi océano
su pico,
morir
dolor
ruido sordo,
todo se acabó.
Chillo,
abro los ojos,
me levanto.
Otra pesadilla.
Busco en mi cajón
tus palabras,
recuerdos de.
Amores
besos
abrazos,
mil abrazos.
Vivo en un presente
que no es mi pasado.
Tú vives en un presente
que era tu pasado,
nuestros tiempos
no son los mismos
pero siguen pasando los segundos.
Siempre los mismos segundos
Cierro los ojos,
oscuridad,
y de repente
apareces tú en el fondo.
¿Por qué sonríes
mi bella?
Esa sonrisa ya no es mía
se la das a otro,
muero.
He hablado con mi ángel,
me cuenta historias,
me dice que en su cielo
tu eliges ser ángel,
ser ángel de la guarda,
de los sueños
incluso de la montaña.
Que bonito llegar a ser
tu ángel de la montaña,
para soplar la roca
cuando estuviera mojada,
y verte escalar sin miedo
tú y la roca,
y yo sonriendo.
Pero los sueños me comen
no puedo más
veo acero afilado que clama mi nombre
me acerco.
Lo cojo
lo escondo,
será un secreto
entre él y yo.
Un día,
otoño ya es.
Cuchillo que me llamas
que conoces mi dolor
me dices que curas,
cúrame a mi entonces.
Te abalanzas a mis brazos.
Te has dado cuenta,
mi pena
me ahoga
mi tristeza
sepulta todos mis anhelos,
hasta el de volverte a ver.
Cierro la mano
vacía se ha quedado
Un día te dije
lee mis palabras
y sabrás como soy,
lo que pienso
siento,
mis rarezas
mis historias
mis hechos
tus besos.
Lee mi último escrito
ya ha llegado mi día
seré tu ángel,
un ángel de la montaña
de la roca a la que amas.
Ahora que me lees,
fíjate,
mira a la ventana.
¿Ves?,
llueve.
Es mi ángel que llora mi muerte
pero tú,
cuando leas esto
no llores mi morir,
yo estoy en tu cielo,
¿Me ves?,
allí estoy.
Sientes mis besos
será el viento cálido,
Sientes mi sonrisa
soy el sol
me levanto para ti
contigo,
otra vez.
Y en los mares,
mírame soy la ola que muere
siempre sola,
y ahora en la roca,
¿no me ves?,
soy tu próximo paso
tu próximo pensamiento.
Fue un día oscuro
otro amanecer
otro pensar,
caminaba sin mirar
pensaba en mis recuerdos,
la bruma que me tapa cada día del sol.
La casa vacía
y el filo helado
helado como el día.
Conocía de mi nombre
y yo de su secreto.
Sigiloso entre,
me miro a los ojos
solo tu me has mirado así,
otra vez tu recuerdo.
Lo acepte,
soy yo su destino.
Muero para ser un ángel
para ser tu ángel,
cuidaré de tu sonrisa,
no llores.
Dejare mi mundo
cuando leas mis palabras
mi alma lo pidió.
Un largo adiós.
soy árbol solitario.
Siento mi piel levantarse
siento como se sale mi alma,
miro abajo.
Veo mis pies,
heridos están,
son las raíces de mi árbol
fuera de su tierra.
Tierra seca donde yazgo ahora
donde veo hojas,
hojas rojas.
Mis ramas se agotan
dejan caer su sangre
llegó el otoño,
mi morir.
Hojas que son mi sangre
las ramas mis brazos
y de ellos brotan
sangre maltrecha que dejo escapar.
Suspiro mi adiós.
Antes de esto
tuve pesadillas,
sueños donde me encontraba
donde me escondía
de mi dolor
de mi desidia.
Corro
salto
empujo
toco,
¿donde estoy?.
Levanto los brazos
¿qué es esa oscuridad?
¿cómo me llamo?,
Guillermo,
¿y ella?
no me acuerdo
pero era un nombre bello
como la luna,
que bella.
Respiro profundo
cojo el aire que he perdido
intento ver en que calle de mi vida me encuentro
no lo sé.
Un cielo azul me esconde
pero,
¿de qué?.
¿Y ese pájaro?,
No¡¡,
ahora soy pez
y el es mi cazador.
Se abalanza
le veo desde mi océano
su pico,
morir
dolor
ruido sordo,
todo se acabó.
Chillo,
abro los ojos,
me levanto.
Otra pesadilla.
Busco en mi cajón
tus palabras,
recuerdos de.
Amores
besos
abrazos,
mil abrazos.
Vivo en un presente
que no es mi pasado.
Tú vives en un presente
que era tu pasado,
nuestros tiempos
no son los mismos
pero siguen pasando los segundos.
Siempre los mismos segundos
Cierro los ojos,
oscuridad,
y de repente
apareces tú en el fondo.
¿Por qué sonríes
mi bella?
Esa sonrisa ya no es mía
se la das a otro,
muero.
He hablado con mi ángel,
me cuenta historias,
me dice que en su cielo
tu eliges ser ángel,
ser ángel de la guarda,
de los sueños
incluso de la montaña.
Que bonito llegar a ser
tu ángel de la montaña,
para soplar la roca
cuando estuviera mojada,
y verte escalar sin miedo
tú y la roca,
y yo sonriendo.
Pero los sueños me comen
no puedo más
veo acero afilado que clama mi nombre
me acerco.
Lo cojo
lo escondo,
será un secreto
entre él y yo.
Un día,
otoño ya es.
Cuchillo que me llamas
que conoces mi dolor
me dices que curas,
cúrame a mi entonces.
Te abalanzas a mis brazos.
Te has dado cuenta,
mi pena
me ahoga
mi tristeza
sepulta todos mis anhelos,
hasta el de volverte a ver.
Cierro la mano
vacía se ha quedado
Un día te dije
lee mis palabras
y sabrás como soy,
lo que pienso
siento,
mis rarezas
mis historias
mis hechos
tus besos.
Lee mi último escrito
ya ha llegado mi día
seré tu ángel,
un ángel de la montaña
de la roca a la que amas.
Ahora que me lees,
fíjate,
mira a la ventana.
¿Ves?,
llueve.
Es mi ángel que llora mi muerte
pero tú,
cuando leas esto
no llores mi morir,
yo estoy en tu cielo,
¿Me ves?,
allí estoy.
Sientes mis besos
será el viento cálido,
Sientes mi sonrisa
soy el sol
me levanto para ti
contigo,
otra vez.
Y en los mares,
mírame soy la ola que muere
siempre sola,
y ahora en la roca,
¿no me ves?,
soy tu próximo paso
tu próximo pensamiento.
Fue un día oscuro
otro amanecer
otro pensar,
caminaba sin mirar
pensaba en mis recuerdos,
la bruma que me tapa cada día del sol.
La casa vacía
y el filo helado
helado como el día.
Conocía de mi nombre
y yo de su secreto.
Sigiloso entre,
me miro a los ojos
solo tu me has mirado así,
otra vez tu recuerdo.
Lo acepte,
soy yo su destino.
Muero para ser un ángel
para ser tu ángel,
cuidaré de tu sonrisa,
no llores.
Dejare mi mundo
cuando leas mis palabras
mi alma lo pidió.
Un largo adiós.