MUERTE DE DON PEDRO
Con La Luna descarada
luciendo un hermoso velo,
cantaba el grillo de noche
su canción mirando al cielo.
Una trucha está de caza
buscando peces pequeños,
y en un roble del camino
observando hay un mochuelo.
Apenas de madrugada
se levanta el tío Pedro
que va en su carro al molino
para moler el centeno.
Ya no es joven el buen hombre,
pero es todo un caballero.
Se sube al carro despacio
poniendo a andar a Lucero.
Y se lía un cigarrillo,
que enciende con su mechero.
En el bosque de alcornoques,
lo esperaba un bandolero
con navaja de tres muelles
y cicatriz en el cuello.
-¡Baje del carro don Pedro,
que vengo por su dinero!
Un navajazo en la espalda
le asesta el muy traicionero.
El pobre viejo se muere
y su mirada es de hielo.
En el lindero del bosque
un gemido lastimero:
Se despide de su amigo,
está llorando Lucero.
xxx
Churrete