Juno
Poeta que considera el portal su segunda casa
Silencio en mis pasos,
vendaje de espuma
a los tobillos anillado,
grilletes de luna
de eslabón plateado.
A lo lejos la campánula
del viejo faro bruñido
en arabesco salitre,
gira en eterna vigilia
de bitácora oxidada.
Voces de nereidas
oscilan entre la bruma
y llegan al arrabal,
convento de soledad
donde mis días se clausuran.
Los cantos me llaman…
Abotonan a mi cuello
gargantilla de esperanza.
¡Ay, si pudiera yo tocarlos
con el llanto de mi alma!
Mis huellas se perdieron
arrebujadas en la arena,
juguetes en manos del viento
que las destierra ingrávidas
a las fauces de la marea.
Lame el mar mis piernas,
enroscando a mi talle
cinturón de sargazos.
Bajo estolas de arrecifes
se adueña de mis labios.
Y poco a poco le permito,
mientras me convierto en sirena,
que empale con su lengua mi latido.
ESTAS RIMAS SE LAS DEDICO A UNA DE MIS GRANDES INSPIRACIONES Y GRANDÍSIMA POETISA ARGENTINA; ALFONSINA STORNI.... VERSARÁ ETERNAMENTE ENTRE LOS ÁNGELES
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