darwinsin
Poeta que considera el portal su segunda casa
Un cuerpo yace en una superficie argéntea, los recuerdos surgieron:
Era una joven tratando de adaptarse a este sistema de cosas. Eran sus manos cándidas, alegres y traviesas. Ella se divertía como un hada cósmica con sus amigas que danzaban al son de la noche.
La oscuridad y la armonía de un opaco vivir se conjugaba con el verbo fenecer, la viuda abraza a las hadas en un ambiente lúdico lleno de esperanzas; pero un incandescente y pequeño metal impactó en su sien, aniquilando inmediatamente a la ondina más bella, su alma cayó en una superficie citadina.
El dolor no es siempre la muerte, es el indómito olvido de sus seres mal llamados queridos, nunca llegaron a retirar a esa bella ninfa que como flor se marchitó con su fatal destino.
Dos veces feneció. Ahora un cuerpo yace en una fría superficie argéntea.
