La sonrisa que brota de tus labios,
La miel de tus caricias,
Surcando por el fragor de tus delicias,
Aromas te tu dulzura embriagan los días,
Bajo cielos e injusticias,
Y el saber que bajo tus ojos soy de azúcar,
Eres la diosa de mis lamentos,
Musa de mis poemas,
Dueña de un corazón de atleta,
Alegando desamor encontré absueltos estos versos,
Y una nube bajó para despertarme de este sueño,
Despierto,
Se anudan mis lamentos,
Solo obtengo ansiedad en mis adentros,
Y un letargo prospecto de similitudes sin resentimiento,
Las palabras albergan significados adversos,
Una daga queda expuesta entre el corazón y el lamento,
Mientras vuelvo a soñar en tu amor,
Quedó vacío el vaso de cianuro,
Y entre espasmos y tumultos,
Yació lacio un cuerpo desatendido,
Por un amor no correspondido.
La miel de tus caricias,
Surcando por el fragor de tus delicias,
Aromas te tu dulzura embriagan los días,
Bajo cielos e injusticias,
Y el saber que bajo tus ojos soy de azúcar,
Eres la diosa de mis lamentos,
Musa de mis poemas,
Dueña de un corazón de atleta,
Alegando desamor encontré absueltos estos versos,
Y una nube bajó para despertarme de este sueño,
Despierto,
Se anudan mis lamentos,
Solo obtengo ansiedad en mis adentros,
Y un letargo prospecto de similitudes sin resentimiento,
Las palabras albergan significados adversos,
Una daga queda expuesta entre el corazón y el lamento,
Mientras vuelvo a soñar en tu amor,
Quedó vacío el vaso de cianuro,
Y entre espasmos y tumultos,
Yació lacio un cuerpo desatendido,
Por un amor no correspondido.