Javier Alánzuri
Poeta que considera el portal su segunda casa
Nos regalas inmóvil, sutilmente,
con la mirada y pícaras sonrisas
que contienen un mar y suaves brisas
las últimas delicias de tu fuente.
Dime, ¿qué sueñas cuando estás ausente
tan lejos nuestro, yéndote sin prisas?,
¿a qué mundos te asomas?, ¿qué divisas
cruzando sosegada el largo puente?
Imposible será que lo consiga,
darte todo el cariño que mereces
y sigues obsequiando cada día.
Eterna despedida madre amiga
que, siendo apenas nada, nos ofreces
un bello recital de gallardía.
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